martes, 13 de marzo de 2012

DOS LEYES Y UNA MISMA FILOSOFÍA



 En una intervención televisiva reciente, el Sr. Alfredo Pérez Rubalcaba, jefe de la “leal oposición” comparaba la reforma laboral del gobierno del Sr. Rajoy con las modificaciones que este mismo gobierno proyecta introducir en la ley del aborto. El Sr. Rubalcaba se equivoca: la reforma laboral del Partido Popular y la ley del aborto del PSOE tienen mucho en común, comparte una misma filosofía y una idéntica concepción de la sociedad, tal como intentaremos demostrar.
El modelo social compartido es el del agregado de individuos: la sociedad es como un gas formado por miles de moléculas que se mueven al azar. Las moléculas son impulsadas por su energía, que depende de la temperatura. Los individuos de la sociedad humana son impulsados por sus intereses económicos.
El azar puede hacer que algunos individuos, a pesar de que todos se consideran metafísicamente iguales, estén en condiciones de imponer sus supuestos derechos a los demás. La mujer abortista afirma su “derecho” a abortar, que deriva de un derecho más general, el de hacer lo que quiera con su cuerpo, olvidando que en el aborto está disponiendo sobre la vida de otro cuerpo distinto al suyo, el de su hijo. El empresario afirma su “derecho” a despedir, basándose en que la empresa es suya, olvidando que esta propiedad es relativa, y que solamente se legitima por la función social de la misma.
El ejercicio de estos supuestos “derechos” se ejerce como violencia estructural sobre terceros indefensos: el embrión que no llega a nacer, el trabajador que deja de serlo y pasa a engrosar las filas del paro. El ejercicio de unos supuestos “derechos” de unos individuos privilegiados por azar, aplasta auténticos derechos: el de la vida y el del trabajo.
Con esto no estamos diciendo que, en ciertas condiciones, no pueda ser legitimo el aborto o el despido para evitar males mayores, pero nunca entendidos como “derechos”. No existe el “derecho” a abortar o el “derecho” a despedir, existe el derecho a la vida y el derecho al trabajo.
Dos leyes que nos quieren presentar como paradigma de lo “progresista” una, y de lo “conservador”, la otra, comparten, en última instancia, un mismo modelo de sociedad. Cosa que no debe extrañarnos, pues el PSOE y el PP no son más que dos caras de un mismo Sistema.
Hay visiones alternativas a este modelo social. Algunos entendemos las sociedades humanas como algo más que un agregado de individuos, sino como sistemas más complejos, forjados a lo largo de una historia común. En este modelo social la empresa no es un simple “negocio” donde unos individuos explotan a otros, sino una comunidad de trabajo, donde los seres humanos se realizan. En este modelo social las relaciones entre personas van más allá de la simple afirmación de “derechos” egoístas. En este modelo social es inconcebible que el “derecho” a abortar prevalezca sobre el derecho a la vida, o que el “derecho” a despedir prevalezca sobre el derecho al trabajo, no entendido como mera supervivencia, sino como plena realización humana.
Sustituir un modelo por otro es la autentica empresa revolucionaria.

José Alsina Calvés 

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