Según informa el
semanario alemán Welt, en Alemania, durante el puente de Pascua, los salafistas
han distribuido en las calles de 25 ciudades alemanas miles de ejemplares del
Corán. El objetivo: convertir a la “verdadera religión” a los infieles
invitándolos a conocer los textos sagrados del islam.
Algunos municipios intentaron impedir la
distribución modificando a las apuradas las condiciones de obtención de una
autorización para poner puestos callejeros en lugares públicos. Pero los
organizadores de han hecho caso omiso de la interdicción distribuyendo los
coranes de mano en mano en las calles.
Según Ibrahim Abou Nabie, el responsable
de este proyecto, el objetivo es distribuir 25 millones de ejemplares para que
haya un Corán en todos los hogares de habla alemana. Este hombre de negocios de
origen palestino es uno de los predicadores salafistas más influyentes de
Alemania.
La operación ha sido lanzada en otoño
del 2011 y está financiada por los propios organizadores, que han iniciado con
esta acción una ofensiva campaña de información y proselitismo. Los servicios
secretos alemanes vigilan estrechamente a los grupos salafistas y los
dirigentes que están detrás de esta operación.
Ibrahim Abou Nabie afirma haber
distribuido ya 300.000 ejemplares, en la calle, por correo, en las escuelas, en
las cárceles…
Se prohíben pasajes de
‘Mein Kampf’
En contraste con la liberalidad de las
autoridades alemanas en asuntos concernientes al proselitismo islámico, la
Audiencia de Múnich prohibió recientemente la publicación de pasajes del libro
“Mein Kampf” (Mi lucha) de Adolf Hitler en edición comentada y en formato de
fascículo coleccionable en el semanario histórico sobre el nazismo
“Zeitungszeugen” (Periódicos testimoniales). La justicia muniquesa respondió
así a la demanda presentada por el Ministerio de Finanzas de Baviera, a cuya
tutela están los derechos de autor de la obra de Hitler, contra la edición
preparada por el editor británico Peter McGee, quien vio suspendida ya su
publicación en enero pasado por un procedimiento de urgencia.
La intención del editor era poner a la
venta fragmentos de la obra, comentada por historiadores de prestigio, como
suplemento de la revista “Zeitungszeugen”, una edición facsímil de diarios
nazis que viene publicando desde 2009. Tras la prohibición provisional de
urgencia en enero, el propio editor publicó el primer fascículo con los
fragmentos del “Mein Kampf”, pero ilegibles -es decir, con el texto
desenfocado-, a modo de solución de compromiso y hasta que se resolviera el
litigio con las autoridades bávaras.
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