¿Es el Islam y el Judaísmo un peligro real para Occidente? Ésta es una pregunta aparentemente fácil de responder pero que necesita muchos matices. En primer lugar, definir qué es Occidente; luego, definir qué entendemos por Islam y Judaísmo; y por último concretar los peligros no sólo religiosos sino sociales, raciales y culturales.
OCCIDENTE. La civilización occidental es Europa y nada más. Ni Estados Unidos ni Estado Sionista. Europa y sus naciones tienen una historia constantemente entrelazada, con alianzas y con guerras, cuyo legado cultural es variadísimo, pero todas tienen dos factores comunes: la sangre y el Cristianismo (de distinta interpretación en según qué zonas). Europa es homogénea de cara al exterior y diversa en su interior.
La civilización occidental ha sabido armonizar su religión con su cultura y su sangre. Podemos comprobar cómo muchos clérigos a lo largo de la historia han defendido la variedad racial y cultural del mundo. Al contrario que en el Islam, donde sólo importa someterse a su profeta sin distinción de raza y donde la cultura es reemplazada por la árabe (véase la represión contra las costumbres bereberes en el Rif, por citar un ejemplo actual).
ISLAM. No todas las religiones son iguales. Esto ha de quedar bien claro, y no pretendo hacer caer la creencia sincretista sino la igualitarista.
El Islam es históricamente ajeno a Europa. Ni estando ocho siglos en Iberia fue capaz de dejar semilla alguna de su religión. El Islam es una creencia que como creencia ha de ser respetada, pero tampoco es sólo una creencia inofensiva, sobre todo cuando está organizada. Su historia ha demostrado que es expansionista, y de ello deriva el peligro para Europa.
No hace daño que una persona crea en Mahoma sino lo que pueda hacer por tener esa creencia. El Corán incita a someter, a conquistar en nombre de Allah. Éste es el peligro: a priori hemos de ser cautos y tener en cuenta que el Islam (a sus gentes me refiero) nos quiere someter, porque así lo dicen sus enseñanzas y porque así pueden están dispuestos muchos musulmanes. Pretender negar esto es como taparse con una manta en una habitación que va a explotar.
El Islam es históricamente ajeno a Europa. Ni estando ocho siglos en Iberia fue capaz de dejar semilla alguna de su religión. El Islam es una creencia que como creencia ha de ser respetada, pero tampoco es sólo una creencia inofensiva, sobre todo cuando está organizada. Su historia ha demostrado que es expansionista, y de ello deriva el peligro para Europa.
No hace daño que una persona crea en Mahoma sino lo que pueda hacer por tener esa creencia. El Corán incita a someter, a conquistar en nombre de Allah. Éste es el peligro: a priori hemos de ser cautos y tener en cuenta que el Islam (a sus gentes me refiero) nos quiere someter, porque así lo dicen sus enseñanzas y porque así pueden están dispuestos muchos musulmanes. Pretender negar esto es como taparse con una manta en una habitación que va a explotar.
JUDAÍSMO. Otra religión ajena a Europa que no ha sido capaz más que de crear conflictos entre las naciones europeas a lo largo de su historia. Protagonista de numerosos conflictos sociales.
Es expansionista pero es más acertado definirla como supremacista, pues las enseñanzas en las que se basa incita a someter al mundo a los pies del pueblo judío, mundo al que menosprecia llamándole "gentil". Como en el Islam, el peligro no es que un judío rece a Yavheh sino a que esté dispuesto a actuar como su religión enseña: someter a través del engaño.
Es expansionista pero es más acertado definirla como supremacista, pues las enseñanzas en las que se basa incita a someter al mundo a los pies del pueblo judío, mundo al que menosprecia llamándole "gentil". Como en el Islam, el peligro no es que un judío rece a Yavheh sino a que esté dispuesto a actuar como su religión enseña: someter a través del engaño.
Peligro RACIAL.
Islam. El Islam es expansionista por naturaleza y no hace distinción de razas, por lo que permitir la entrada sin ningún control a esta religión provocaría una mezcla racial que muy poco bien podría hacer a Europa. La diversidad racial es buena, pero no su mezcla pues ello provoca la decadencia de un pueblo en todos los aspectos.
Judaísmo. El Judaísmo, sin embargo, más que mezclarse con los goyim (no-judíos) promueve el mestizaje entre éstos, cosa que podemos comprobar fácilmente echando un vistazo a nuestra sociedad y la mentalidad que se nos quiere imponer.
Peligro CULTURAL.
Islam. El Islam es destructor culturalmente hablando. La razón por la que la cultura árabe se ha expandido tanto es porque hace de la religión su brazo armado. El Islam es culturalmente árabe (a diferencia del Cristianismo, que no tiene por qué destruir las variadas costumbres).
Judaísmo. El Judaísmo quizás no implantaría su cultura (aunque a menudo podemos ver su inspiración en la simbología aparentemente "cristiana" o "secular") pero sí promovería su destrucción sustituyéndola por modas artificiales y sin sentido.
Peligro SOCIAL.
Islam. Los musulmanes son intransigentes en sus principios, cosa que me parecería bien si estuvieran en su casa. El problema es que en nuestra tierra su forma de vida impacta con la nuestra. No sólo no abandonan sus hábitos (costumbres, no creencias) sino que pretenden imponerlas.
Además, y a las estadísticas me remito, la inmigración musulmana (de cualquier origen étnico) está ligada al aumento de la criminalidad y al tráfico de drogas. También supone una amenaza terrorista pues los musulmanes son más dados al integrismo religioso, es por ello por lo que no se ha de pasar por alto su concepto de "guerra santa" (la Yihad).
Judaísmo. Hostiles en general a todo legado cristiano. No tienden a la criminalidad "común" como los musulmanes pero representan un peligro igual de amenazante. Muchos judíos están en puestos donde ejercen la usura o la especulación, lo que genera un auténtico conflicto social.
También, desde las comunidades u organizaciones en las que suelen estar presentes, se promueve una serie de ideas que no hacen ningún favor a la sociedad occidental. Fomentan las modas superficiales, la inmigración (provocando indirectamente con ello delincuencia), el desarraigo de la cultura y las tradiciones propias, el mestizaje, el consumismo...
Acabo esto diciendo que hoy he señalado a dos religiones concretas pero que con esto no pretendo hacer pensar a nadie que la solución pasa por ilegalizar el culto a las mismas, a lo cual me opongo, sino a ser más cuidadoso, responsable y controlar más aquello que puede ser hostil.
Está bien conocer las distintas culturas, pero hay muchas formas de conocerla. Sobre todo alternativas que no se basen en la mezcla (que destruye la cultura) ni en el inmigracionismo (que genera conflictos).
No queremos hacer de Europa un campo de batalla multirracial: queremos hacer de Europa nuestra legítima casa que es.
Además, y a las estadísticas me remito, la inmigración musulmana (de cualquier origen étnico) está ligada al aumento de la criminalidad y al tráfico de drogas. También supone una amenaza terrorista pues los musulmanes son más dados al integrismo religioso, es por ello por lo que no se ha de pasar por alto su concepto de "guerra santa" (la Yihad).
Judaísmo. Hostiles en general a todo legado cristiano. No tienden a la criminalidad "común" como los musulmanes pero representan un peligro igual de amenazante. Muchos judíos están en puestos donde ejercen la usura o la especulación, lo que genera un auténtico conflicto social.
También, desde las comunidades u organizaciones en las que suelen estar presentes, se promueve una serie de ideas que no hacen ningún favor a la sociedad occidental. Fomentan las modas superficiales, la inmigración (provocando indirectamente con ello delincuencia), el desarraigo de la cultura y las tradiciones propias, el mestizaje, el consumismo...
Acabo esto diciendo que hoy he señalado a dos religiones concretas pero que con esto no pretendo hacer pensar a nadie que la solución pasa por ilegalizar el culto a las mismas, a lo cual me opongo, sino a ser más cuidadoso, responsable y controlar más aquello que puede ser hostil.
Está bien conocer las distintas culturas, pero hay muchas formas de conocerla. Sobre todo alternativas que no se basen en la mezcla (que destruye la cultura) ni en el inmigracionismo (que genera conflictos).
No queremos hacer de Europa un campo de batalla multirracial: queremos hacer de Europa nuestra legítima casa que es.
Extraído del blog Battle-Serk.



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