lunes, 21 de mayo de 2012

CINCO MILLONES DE NO CONSUMIDORES




Privatizando el abastecimiento de agua
 Cuando en el programa “Los desayunos de TVE” la periodista Ana Pastor, febrero de 2011, le preguntó al entonces presidente del gobierno José Luis Rodriguez Zapatero, qué tenía que decir sobre los cuatro millones, doscientos mil parados que había entonces, él respondió: “Es cierto que hay cuatro millones doscientos mil parados, pero tambien es cierto que cinco millones de extranjeros han venido a trabajar aquí”
Lo dijo con resignación, dándo a entender que le había sido impuesta esa descontrolada entrada de mano de obra extranjera a nuestro país.
Unos meses más tarde, el entonces ministro de trabajo Valeriano Gómez, ex-sindicalista, suplica, implora, “que no aumente la población activa”, o sea, que dejen de entrar extranjeros a trabajar en España.
El supra-poder que desde hace veinte años domina nuestra nación obliga a los máximos dirigentes del gobierno a incumplir flagrantemente nuestra Ley de Extranjería. Franquícias del sionismo, como S.O.S RACISMO, obstaculizan la labor policial, impidiendo o dificultando la expulsión de extrajeros ilegales o su confinamiento en centros de internamiento.
Cinco millones de extranjeros se han salido con la suya y, fuera de convenio, a mitad de salario, sin derechos laborales, o como sea, el caso es que están trabajando, y lo más importante, enviando dinero a sus familias en su país de origen. A una media de 200 euros mensuales, serían MIL MILLONES DE EUROS, los que salen cada mes de España. Es algo parecido a que un enfermo de anemia decidiera hacerse donante de sangre, porque esos cinco millones de extranjeros apenas consumen, subsisten, sobreviven como pueden, volcados en sacar adelante a sus familias en aquel pais que tuvieron que abandonar, y ese río de dinero dinamiza las economias de aquellos países, encantados, sus gobernantes, de deshacerse de millones de subditos que, a cambio, como hormiguitas, no paran de enviar dinero desde España.
Pero este río de remesas es devastador para la economía española. El consumo se ha hundido, el comercio agoniza. ¡Tenemos cinco millones de no-consumidores! Ganan poco, es cierto, pero no gastan, y sin consumo, el desempleo no para de crecer. Con sus envios de remesas, los extranjeros están saboteando la economía de España. Nos están arruinando.
Cuando tengamos aquí medio millón de paquistaníes, otro medio millón de chinos, millón y pico de rumanos, otros tantos marroquíes y varios cientos de miles de sudamericanos y subsaharianos, entonces España será por fín “multicultural”, como Nueva York, donde CIENTO TRECE MIL PERSONAS VIVEN EN LAS CALLES, según los censos municipales.
Para dominar y someter a un pueblo hay que destruir primero su identidad. Las multinacionales que intentaron privatizar el abastecimiento de agua en Cochabamba (Bolivia), fracasaron porque los indios conservan intacta su identidad ontológica y sus vínculos con la tierra y desbarataron los planes del “ecosionismo humanitario”. Ahora, esas multinacionales han puesto sus ojos en España. Ya estamos “maduros”, ya casi somos “multiculturales”. La multiracial y cosmopolita Barcelona va a ser la primera ciudad española en ver privatizado el abastecimiento de agua. Madrid vendrá a continuación.
Si no lo impedimos.

Jesús Vallés

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