El presidente de la UCAM, José Luis Mendoza, aseguró ayer en una conferencia de María San Gil sobre política antiterrorista y Estado de Derecho, que «los españoles no podemos quedarnos con las sospechas de la participación de ETA, el Partido Socialista y los servicios secretos marroquíes» en los atentados que tuvieron lugar en Madrid el 11 de marzo de 2004 y que dejaron más de 200 muertos. Esta aseveración tuvo lugar tras la charla de María San Gil, ex presidenta del Partido Popular en el País Vasco, en la que se habló de las «diferentes formas» en las que se ha llevado a cabo la política terrorista durante los mandatos de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero.
Con el marco de la Iglesia de los Jerónimos, que forma parte del campus de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, el presidente de la institución afirmó que es «uno de los españoles que no sabe todavía qué pasó ese día» y preguntó su opinión a María San Gil. Ésta explicó que sobre los atentados del 11 de marzo «existen muchas lagunas, que cada vez se están haciendo más grandes». La que fue candidata a 'lehendakari' por el Partido Popular del País Vasco explicó que en el momento en que supo que el atentado había ocurrido, «no dudé ni un momento de que no hubiera sido la banda terrorista ETA». También explicó que, tras el juicio por los atentados, nada quedó claro y suscribió las palabras del presidente de la Universidad Católica, afirmando que «los españoles debemos saber qué pasó».
Esta pregunta y esta respuesta se sucedieron en el turno que usaron varios asistentes para felicitar a María San Gil por su intervención, que se celebró en una abarrotada iglesia de los Jerónimos deGuadalupe, y para compartir con la ex política vasca sus experiencias en zonas del País Vasco. Además, uno de los asistentes, guardia civil, contó que cuando sufrió un atentado por parte de ETA «la única persona que llamó a mi casa para preocuparse por mi estado» fue María San Gil
Un profesor de secundaria del Instituto Menénez Tolosa, en La Línea de la Concepción (Cádiz), ha sido denunciado por la familia de un alumno musulmán por hablar de jamón en clase. En concreto, el docente impartía clase de Geografía cuando, al hacer referencia a los distintos climas de España, comentó que el frío propio de Trévelez, en Granada, favorecía la curación del jamón.
Fuen ese momento cuando un alumno de origen musulmán consideró que el ejemplo era una ofensa para su credo. Tras la denuncia interpuesta por la familia del menor, la Policía se personó en el Instituto para interrogar al profesor, tal y como informa hoy el Diario de Cádiz. El docente, según informa hoy este diario, asegura que nunca ha hecho en sus clases "apología del jamón o del cerdo".
El ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, ha señalado que la denuncia "no puede prosperar en ningún sitio" y ha apuntado que puede tratarse de una "denuncia infundada". En este sentido, Jáuregui ha señalado, en declaraciones a Onda Cero que el caso es "inobjetable" desde el punto de vista de la pedagogía de un maestro, aunque ha apuntado que "no corresponde" entrelazar en este asunto las enseñanzas que se imparten en las mezquitas. En cualquier caso, ha admitido que el Gobierno no es "ajeno" a que, "a veces", en la enseñanza del Islam puede haber "pretensiones de integrismo religioso cercano al delito", aunque, ha remarcado que la Policía sigue "de cerca" estos casos.
El profesor, que suma dos décadas de experiencia docente y sigue ejerciendo su profesión, ha sido acusado de haber cometido un delito de maltrato de obra con motivaciones xenófobas. El Artículo 525 del Código Penal contempla penas de multa para quienes ofendan “los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa”.














