El Parlamento aprobó en 2010 abrir un proceso contra Haarde en un tribunal especial sobre delitos de cargos públicos que data de 1905 y que hasta ahora no había sido utilizado.
En concreto, Haarde está acusado de negligencia grave por no adoptar las medidas apropiadas, por los que podría ser condenado a dos años de prisión. Haarde ha negado los cargos.
"Ninguno de nosotros se dio cuenta en ese momento de que hubiera nada sospechoso en el sistema bancario en sí, pero ahora parece que así era", ha afirmado Haarde durante la primera sesión del juicio ante el organismo fiscal especial creado para investigar los delitos relacionados con la crisis.
Los tres principales bancos islandeses se hundieron a finales de 2008 tras años de expansión basada en los préstamos. Entre los cargos que se imputan a Haarde también está el de no haber actuado para reducir el tamaño de los bancos, cuyo volumen de negocio sumaba unas nueve veces el PIB islandés.
"Creo que hicimos todo lo posible para instar a los bancos a reducir sus cuentas de resultados", ha explicado el ex primer ministro durante su comparecencia.
"Creímos hasta el final que con salvar uno solo del os bancos sería suficiente (...). Pero hasta los últimos días antes del derrumbe no nos dimos cuentas, al menos yo no lo hice, de lo interrelacionados que estábamos todos. Eran más o menos uno, el mismo", ha indicado. "Para entonces, por supuesto, era demasiado tarde", ha apostillado.
NACIONALIZACIÓN Y RECUPERACIÓN
El país, de tan solo 320.000 habitantes, se vio obligado a pedir unos 10.000 millones al Fondo Monetario Internacional y a otros prestamistas.
En febrero también comenzó el proceso judicial contra directivos del Kaupthing Bank por los delitos de fraude y manipulación del mercado.
Haarde dirigía el Gobierno en 2006 y lo abandonó a principios de 2009, en medio de intensas protestas populares. La banca fue nacionalizada y el Gobierno se negó a pagar las deudas de las entidades en el exterior.
Ahora la economía comienza a crecer y puede de nuevo obtener financiación en los mercados internacionales. Las agencias de calificación consideran fiable de nuevo la deuda islandesa.
Una gran envidia, una gran alegría y una gran satisfacción es lo que nos da a los miembros de Marbella Resiste lo que está consiguiendo el pueblo islandés que tras hacer dimitir a su gobierno en bloque y comunicar a la banca que no pensaban pagar ni un "euro" de la deuda que ellos no habían contraído, han conseguido que su ex-primer ministro sea juzgado por llevar a la ruina al país. ¿¡ Veremos los españoles algún día a los Gónzalez, Aznar, Zapatero, Rajoy, Cándido Méndez, Toxo,... en la misma tesitura !? Esperemos que sí pero creemos que no.

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