Cielos totalmente despejado, sin charcos en las aceras y campos secos. Ese es el aspecto que ofrecen la mayoría de nuestros pueblos y ciudades. Y, aunque cuando abramos el grifo salga agua, nadie puede llevarse a engaño. «Estamos bebiendo de las lluvias que cayeron en 2009 y en 2010», expresa Roberto Brasero, el hombre del tiempo de Antena 3, mientras confirma nuestras peores sospechas: el actual es el invierno más seco desde que se tiene registro de lluvias, es decir 1947.
«Nuestro país es ahora mismo como una habitación, que tiene las ventanas bloqueadas por anticiclones y el aire no circula», relata Brasero. Y, para volver a respirar, «necesitamos temporales atlánticos y este año apenas ha habido uno», alerta.
En los últimos tres meses ha llovido un 70% menos de lo habitual. Y pocas comunidades se libran. Hasta Galicia, la reina de las lluvias, ha registrado el febrero más seco de los últimos 50 años, con 12 litros por metro cuadrado, lo que supone que ha caído del cielo un «90% menos de lo considerado normal», según los datos de MeteoGalicia.
«En Madrid sólo ha llovido dos días en tres meses. En la estación de El Retiro no se conocían precipitaciones tan bajas desde finales del siglo XIX», explica Fermín Elizaga, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Barcelona, por su parte, ha registrado este invierno 44 días seguidos sin llover, lo mismo que Málaga, mientras León suma ya 26 jornadas sin precipitaciones.
LA LLUVIA PASA DE TODOS
Ni siquiera el pueblo más lluvioso de España se libra de la sequía. Los habitantes de Grazalema, un pequeño rincón de Cádiz, afirman que las precipitaciones, este año, han pasado de largo. Fuentes del Ayuntamiento confirman que los registros de este invierno son mínimos, después de que en 2010 el pueblo batiera el récord estatal, con 1.200 litros de lluvia acumulada.
Mientras, las previsiones no son muy halagüeñas. «La gente me para por la calle preguntándome cuando va a llover», expresa Ana Belén Roy, informadora del tiempo en TVE, quien no tiene más remedio que sincerarse: «No se espera lluvia próximamente». Sin embargo «el ambiente en nuestras ciudades está sucio» y en el monte catalán han ardido ya 1.506 hectáreas, récord facilitado por la escasa humedad.
«Estamos entrando en el escenario del cambio climático», sentencia Brasero, quien recomienda mesura, tanto en el consumo doméstico, como en el riego de parques y jardines o en los usos de las grandes urbanizaciones. Porque hay que ser consciente de que «no hay que malgastar ni una gota».
No hay comentarios:
Publicar un comentario