“Nos inquieta que este tipo de medidas afecten a un grupo vulnerable de nuestra comunidad que ha caído, contra su voluntad, en irregularidad sobrevenida”. Son las palabras de la embajadora de Ecuador en España, Aminta Buenaño, en una carta en la que ha manifestado su “profunda preocupación” por las restricciones a la atención sanitaria de los inmigrantes irregulares que ha aprobado el Gobierno.
Buenaño ha recordado que los inmigrantes que están sin permiso de residencia por la irregularidad sobrevenida “han contribuido al levantar España con su trabajo y también con aportaciones a la Seguridad Social durante varios años”.
“La irregularidad sobrevenida es el fenómeno que afecta a los extranjeros que han residido y trabajado legalmente en España. Pero, a causa de la crisis y el desempleo, se han visto imposibilitados para renovar sus permisos de residencia y trabajo y, por lo tanto, las crisis los ha transformado en inmigrantes irregulares”.
La delegación diplomática también ha insistido en que numerosos estudios e investigaciones muestran que no hay una “hiperutilización” ni un “mal uso” de los servicios sanitarios españoles por parte de los migrantes.
“Las principales víctimas de los recortes anunciados por el Gobierno español en materia de sanidad pública pueden ser los inmigrantes más vulnerables y, entre ellos, los ecuatorianos que conforman la mayor colectividad latinoamericana residente en España”, ha dicho la embajadora, que ya ha remitido un escrito a la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, en la que expresa su preocupación por estas medidas.
La redacción de Marbella Resiste lo que piensa, al respecto, es que los ecuatorianos merecen la deportación inmediata gratuita a su país de origen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario